Musica Traducida

Oum Kalthoum, "El Atlal" (Las ruinas)

Mi corazón, no me preguntes a donde se ha ido el amor.
En mi imaginación, una ciudadela colapsó.
Riégame y déjame beber de sus ruinas,
Y cuenta la historia de mi parte mientras las lágrimas fluyan.
Cuenta cómo ese amor se transforma en noticias del pasado,
Y se transforman en un asunto de dolor.

No te he olvidado.
Y tú me sedujiste con tu llamado dulce y tu lengua tierna,
Y una mano extendida hacia mí, como las manos que se estiran hacia una persona que se ahoga.
Y una luz que busca a un errante.
Pero, ¿Dónde está la luz de tus ojos?

 
 

Mi querida, he visitado tu nido un día como un ave de deseo cantando mi dolor.
Te has vuelto presumido, consentido y caprichoso.
E inflinges dolor como un poderoso tirano.
Y mi amor por ti cauterizó mis entrañas.
Y los momentos eran como brasas en mi sangre.

Dame mi libertad, suelta mis manos.
En realidad, Yo te he dado lo tuyo y no he tratado de retener nada.
Ah, tus cadenas ensangrentaron mis muñecas.
¿Por qué están aún ahí cuando yo ya no te afecto?
¿Por qué mantengo promesas que tú no honras?
Ya tuve suficiente de esta prisión, ahora que el mundo es mío.
El está muy lejos, mi amor encantador.
Lleno de orgullo, majestuosidad y delicadeza.

Caminando con paso seguro como un  rey de belleza opresora y gloria rapaz.
Aromático de encanto como la brisa de los valles.
Agradable de experiencia como las noches de sueño.
He perdido para siempre el encanto de tu compañía que irradiaba brillo.
Yo, una errante en el amor, una mariposa apabullada, que se te aproximó.
Y entre nosotros, el deseo fue un mensajero y  compañero de tragos que nos presentó la copa.

¿Acaso ha visto el amor a una pareja tan intoxicada?
Hemos construido tanta esperanza a nuestro alrededor.
Y caminábamos bajo la luz de la luna, con la dicha saltando delante de nosotros.
Y reímos como dos niños juntos.
Y corrimos y competimos con nuestras sombras.
Y  fuimos consientes después de la euforia y despertamos.
Si tan solo no hubiéramos despertado.

El despertar arruinó el sueño del dormir.
Vino la noche y se convirtió en mi única amiga.
Y la luz fue un buen augurio para el amanecer, y el atardecer se encumbraba como un gran incendio.
Y luego el mundo fue tal como lo conocemos, con cada amante en su propio camino.
Oh, tu que no duermes y sueñas, y recuerdas la promesa al despertar.
Sabes que si una herida comienza a sanarse, otra herida se asoma en la memoria.
Así que aprende a olvida y a borrar.

Querido mío, todo está destinado.
La desgracia no viene de nuestras manos.
Quizás una día nuestros destinos se crucen, cuando nuestro deseo de encontrarnos sea lo suficientemente fuerte.

Ya que si un amigo niega al otro y nos encontramos como extraños,
Y si cada uno de nosotros sigue su propio camino,
No digas que fue nuestra voluntad,

Si más bien, fue la voluntad del destino.
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