Con
una percusión en vivo, la bailarina
no sabe qué vendrá después.
Si está bailando con un percusionista
de bailarinas, él repetirá
las frases, las que ella reconocerá
y acentuará. El debiera inspirarse
en sus movimientos y ella en su música.
Si el no es un músico que toque
para bailarinas, el solo de percusión
será muy difícil de
interpretar y la bailarina quedará
prácticamente a merced del
músico. Incluso la mejor bailarina
puede lucir débil al bailar
para un músico así.
Tu te darás cuenta para qué
tipo de músico estás
bailando. Serena Wilson, en su libro
“EL libro de la Danza del Vientre”
(The Bellydance Book) dice: “Muchos
percusionistas tienden a tocar demasiado
para ser las estrellas, pero ignoran
al resto del grupo y especialmente
a la bailarina. Tu sabrás y
estarás atenta a aquellos percusionistas
que tocan tanto que pareciera que
esconden el ritmo en vez de destacarlo.
Esto te molestará”. ¡Molestar
no es un término lo suficientemente
fuerte!
Como la mayoría delas bellydancers
bailan con música grabada,
enfoquémonos en refinar y mejorar
la interpretación a un solo
de percusión grabado. Esto
nos ofrece muchas ventajas ya que
puedes elegir la música que
más te gusta y que dure el
tiempo que desees. Además,
puedes escuchar la música repetidas
veces y así la conocerás,
con sus cambios y frases, por lo que
puedes improvisar más fácilmente
o coreografiarla si deseas. Cuando
incluyas un solo de percusión
a tu rutina, deja un espacio de silencio
entre éste y la música
anterior para agregarle dramatismo.
El largo ideal de un solo de tabla
es de 3 minutos. Más de un
tambor es tocado, pero el tambor líder
debe ser claramente reconocible y
ojalá no haya muchos sonidos
sintéticos en éste.
El principio debiera ser de una velocidad
moderada. No muy poderoso pero sí
animado e intrigante. Algunas veces
hay un mismo ritmo en toda la percusión,
como el Maksum por ejemplo, por lo
que el tambor líder debe ser
tu foco. A veces, el ritmo es cambiado
por los otros percusionistas en el
grupo y el tambor líder los
sigue, por lo que tu debieras hacerlo
también. En todos los casos,
el impacto de la música debiera
incrementarse paulatinamente y terminar
en un fuerte final.
Personalmente creo que los mejores
solos de percusión son los
egipcios y libaneses. Aquí
te doy una lista de música
que te pudiera gustar:
- “Sabla Tolo” de Hossam
Ramzy.
- “Jalilah Raks Sharki. Vol
1 y 2” por Moktar Al Said y
Jalilah.
- “Shake me Ya Gamel”
por Reda Darwish
- “Bellydance con Amany y Baseem
Yazbek” por Baseem Yazbek.
- “Nourhan Sharif in Raqs Sharqi”
por Aboudi Badawi y Tony Chamoun.
- “Ya Salam Ya Fahtiem”
- “Aswan Dances” con Souher
Zaki.
Nunca hagas que tus movimientos sean
aburridos y mucho menos que sean predecibles.
Acude a tus más fuertes shimmies
y vibratos, acentúa con tus
caderas, hombros, pechos, estómago.
Que tus movimientos sean fuertes y
rápidos. Incluso puedes acentuar
con tu cabeza. Cambia tus expresiones
faciales para conectarte con el público,
mantén su atención y
demuéstrales que realmente
sientes y disfrutas la música.
El solo de percusión debiera
estar cerca del fin de tu rutina,
éste debiera ser el climax
de tu show. Puede haber una música
de finalé luego del solo. Considera
este finalé para salir del
escenario. Haz una reverencia, agradece
a tu audiencia, toma tu velo, etc...
y sal del escenario. Simplemente deja
que el finalé termine, no importa
si continúa luego de que te
hayas ido.
Entretente experimentando con tus
movimientos, pero siempre respeta
el ritmo. Diversifica tus shimmies
pero trata de no ser tan complicada
o te arriesgarás a perder la
conexión con la música.
Deja que el público identifique
tus movimientos. No olvides que, a
veces, los momentos más dramáticos
son aquellos en los que ni siquiera
te mueves!
Si amas la danza, relájate
y deja que brille. La audiencia no
sólo apreciará tu expresión
emocional natural, sino que tú
experimentarás una elevación
que no tiene paralelos.
|